








La vitamina B12 (cobalamina) es la única vitamina hidrosoluble que contiene el elemento metálico cobalto en los piensos para animales. Actúa como coenzima en múltiples procesos metabólicos clave del organismo, principalmente promoviendo la síntesis de proteínas y ácidos nucleicos, manteniendo el funcionamiento normal del sistema nervioso y contribuyendo junto con el ácido fólico al proceso de hematopoyesis (prevención de la anemia perniciosa). En la producción ganadera y avícola, es esencial para el crecimiento normal de los animales, la eficiencia de conversión del alimento, el rendimiento reproductivo y la salud general. En el caso de los animales monogástricos (como cerdos y aves) y los peces, dado que no pueden sintetizarla por sí mismos y los alimentos de origen vegetal casi no contienen vitamina B12, es imprescindible su suplementación exógena; aunque los rumiantes pueden sintetizarla mediante microorganismos del rumen, en situaciones de alta carga productiva o en etapas jóvenes también puede ser necesario un aporte adicional. La deficiencia de vitamina B12 puede provocar retraso del crecimiento, anemia, pelo áspero, incoordinación motora y trastornos reproductivos (como reducción del tamaño de la camada y baja tasa de incubabilidad), entre otros problemas. Por lo tanto, en los piensos completos y balanceados de la acuicultura y ganadería intensiva moderna, especialmente para animales de rápido crecimiento y alto rendimiento productivo, la adición adecuada de vitamina B12 es una medida necesaria para garantizar el equilibrio nutricional y los beneficios productivos.