









En los piensos para animales, el glutamato monosódico se utiliza principalmente como potenciador del sabor umami y atrayente alimentario. Estimula de forma notable la percepción gustativa del animal —especialmente a través de los receptores del sabor umami T1R1/T1R3—, mejora la palatabilidad del alimento y, con ello, aumenta la ingesta. Este efecto es especialmente evidente en animales jóvenes o en situaciones de estrés.