








La vitamina C (ácido ascórbico) es un antioxidante hidrosoluble y un cofactor enzimático esencial en el organismo animal. Aunque la mayoría de los animales pueden sintetizarla, en las condiciones de alto estrés de la producción intensiva moderna, la síntesis endógena suele ser insuficiente para cubrir la demanda. Los principales efectos de la suplementación de vitamina C en el pienso son:una potente acción antioxidante,capaz de eliminar eficazmente los radicales libres y mitigar el daño oxidativo causado por el estrés térmico, el estrés del transporte y otros factores, manteniendo la integridad celular;un refuerzo significativo del sistema inmunitario,ya que estimula la función leucocitaria y la producción de anticuerpos, aumentando la resistencia a enfermedades;la promoción de la síntesis de colágeno,fundamental para la salud y la reparación de la piel, los huesos, los vasos sanguíneos y el tejido conjuntivo; asimismo,mejora la absorción del hierro,previniendo anemias, y en cierta medidamejora la calidad de la carne(por ejemplo, reduciendo la aparición de carnes PSE). Para las especies incapaces de sintetizar vitamina C (como los peces, algunas aves como los paseriformes, primates, cobayas, etc.), la suplementación en la dieta es absolutamente indispensable. Por tanto, cuando los animales se enfrentan a un crecimiento rápido, condiciones ambientales adversas, desafíos sanitarios o etapas fisiológicas especiales (como el período reproductivo), la adición extra de vitamina C en el pienso o en el agua de bebida se ha convertido en una medida de manejo nutricional fundamental para preservar la salud animal y estabilizar el rendimiento productivo.