








La vitamina B6 (que incluye formas como piridoxina, piridoxal y piridoxamina) es una vitamina hidrosoluble clave en la alimentación animal. Como coenzima de más de 100 enzimas en el organismo (especialmente transaminasas, descarboxilasas, etc.), participa de forma central en el metabolismo, la transformación y la síntesis de proteínas y aminoácidos, siendo esencial para la utilización eficiente del nitrógeno. En la cría de animales, la vitamina B6 promueve significativamente la absorción y deposición de las proteínas del alimento, mejorando la velocidad de crecimiento y el rendimiento de carne magra; mantiene un sistema nervioso saludable (participa en la síntesis de neurotransmisores) y la respuesta inmunitaria (favorece la producción de anticuerpos); y contribuye a prevenir la anemia nutricional (participa en la síntesis del hemo). Su deficiencia puede causar múltiples trastornos metabólicos, con síntomas típicos que incluyen retraso del crecimiento, excitabilidad anormal, convulsiones y anemia en aves de corral; pérdida de apetito, pelo áspero, incoordinación motora y disminución del rendimiento reproductivo en cerdos; y posible retraso del crecimiento en rumiantes jóvenes. Dado que la síntesis endógena en los animales es muy limitada, y que su demanda aumenta con dietas altas en proteína, situaciones de estrés o estados de crecimiento rápido, es imprescindible suplementarla adecuadamente en los alimentos completos.