









En alimentación animal, el valor fundamental del bicarbonato de sodio radica en actuar como“amortiguador ácido-base” y “fuente de sodio de alta calidad”: su aplicación principal se da enrumiantes(vacas lecheras/bovinos de carne), como tampón ruminal que neutraliza el exceso de ácido generado por la fermentación de concentrados, siendo una “válvula de seguridad” para prevenir la acidosis, estabilizar el consumo y el contenido de grasa láctea; enaviculturase emplea mayoritariamente para paliar el estrés por calor, ayudando a mantener la calidad de la cáscara del huevo y el rendimiento productivo mediante la regulación del equilibrio electrolítico; además, permite suplementar sodio sin incrementar la carga de cloruros, optimizando el equilibrio electrolítico del alimento. No obstante, su uso exige vigilar la interferencia con el ambiente ácido gástrico y su tendencia a absorber humedad y apelmazarse; nunca debe agregarse de forma indiscriminada, sino concebirse como una herramienta táctica para modular con precisión el entorno metabólico en etapas fisiológicas específicas (como alta producción o estrés térmico) y en animales concretos (como rumiantes), y no como un promotor de crecimiento convencional.